“Duele mucho llevarnos los restos de mi padre y hermano en cofrecitos, pero van a estar donde los queremos y no tirados en un hueco”

La incertidumbre y la angustia que se prolongaron por 23 años sin conocer el paradero de su padre y un hermano asesinado y desaparecido por grupos paramilitares terminaron para la familia Reyes con la entrega digna de sus restos óseos en Medellín.

Este momento doloroso para los hermanos de estas víctimas de desaparición forzada, al igual que para los parientes de 15 personas desaparecidas en Antioquia, encontró alivio con la orientación sicosocial y legal de la Unidad para la Atención y Reparación a las Víctimas.

“Hoy sentimos dolor, pero también más tranquilidad porque durante 23 años nunca dejamos de buscarlos y ahora podemos cerrar este duelo”, relató Francisco Reyes tras recibir los féretros que contienen los restos de sus parientes, durante una ceremonia especial en el búnker de la Fiscalía en la capital antioqueña.

Durante los dos días previos la familia participó de un trabajo con el equipo de psicólogos con el fin de prepararse para afrontar ese esperado, pero difícil encuentro póstumo con Fidel Antonio Reyes y Dairo José Reyes. Ambos, padre e hijo, fueron sacados a la fuerza de su vivienda en una vereda del municipio de Arboletes por hombres armados, quienes irrumpieron la noche del 14 de septiembre de 1995.

 “Eran campesinos, muy trabajadores. A mi papá le gustaba el campo y trabajó duro para sacarnos adelante y a mi hermano el fútbol”, rememora Francisco y, así como los recuerdan pese a su ausencia, los pintaron en la actividad sicosocial un día antes de la ceremonia.

La recuperación emocional ante una experiencia de sufrimiento, que es el objetivo del ejercicio, fortaleció a la familia cuando llegó la hora de recibir los dos féretros. “Duele mucho llevarnos los restos de mi padre y hermano en cofrecitos, pero sentimos alegría porque vamos a darles una digna sepultura y van a estar donde los queremos y no tirados por allá en un hueco”.

Liberar esas emociones de rabia, desconsuelo, aflicción y, a su vez, rescatar esos sentimientos, recuerdos y propiciar la unión familiar fue la labor del equipo de psicólogos de la Unidad para la Reparación a Víctimas durante los tres días de acompañamiento.

De allí que los mensajes, dibujos y cartas que los familiares de las 15 víctimas plasmaron para llevar a la ceremonia y a los sepelios recuerdan momentos felices y el legado de esos familiares hoy ausentes para subsanar ese dolor.

Los cuerpos fueron exhumados por la Fiscalía y corresponden a víctimas del delito de desaparición forzada desde 1995 por parte de guerrillas y grupos de autodefensas.

Inicia ruta de reparación

Jorge Mario Álzate Maldonado, director de la Unidad para la Reparación a las Víctimas en Antioquia, destaca que “con esta atención sicosocial se las apoya para la elaboración del duelo y también fueron en la ruta de reparación integral que sigue para ellas, según la Ley de Víctimas”.

En coordinación con la Fiscalía, la Unidad para la Reparación a las Víctimas se encarga de la logística para que las familias llegaran de diferentes zonas de Antioquia y Córdoba con transporte, alimentación y estadía en Medellín, además de cofinanciar los gastos de sepelios y ceremonias de las víctimas.

En su visita a Medellín como invitado al acto de conmemoración de los 18 años de la asociación Caminos de Esperanza-Madres de la Candelaria, el director de la Unidad para la Reparación a las Víctimas, Alan Jara, resaltó que en beneficio de los desaparecidos “hay una oportunidad histórica en los acuerdos logrados en la negociación de La Habana (entre el Gobierno y las Farc), ya que uno de los principales mecanismos que se crean es la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas, que tendrá que hacerse con la participación de los familiares”.

Desde la expedición de la Ley de Víctimas, se brindó esta atención sicosocial y se aportaron recursos para las ceremonias de entrega de restos óseos a más de 1.800 familias con víctimas de desaparición forzada y homicidio en el país. La Fiscalía ha exhumado 6.744 restos en todo el país y más de 2.000 familiares de desaparecidos en el conflicto han participado en la Estrategia de Recuperación Emocional que desarrolla la Unidad para la Reparación a las Víctimas.

Desde el 2012 han sido indemnizadas en Antioquia cerca de 10 mil familiares de víctimas de desaparición forzada, con recursos por más de 51 mil millones de pesos.

 

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