Capturado presunto cabecilla de banda criminal que desplazó a tres familias en Medellín

Por no permitir que su hijo de 10 años de edad fuera reclutado para vender estupefacientes en un colegio del barrio Castilla de Medellín (Antioquia), una mujer y su familia fueron desplazados del sector conocido como el Hueco de la Candelaria, occidente de la capital antioqueña.

Así lo dio a conocer la Fiscalía General de la Nación durante las audiencias preliminares en las que obtuvo medida de aseguramiento en centro carcelario en contra de Rómulo Arango Gil, alias Molacho, supuesto cabecilla de una organización criminal conocida como la banda de Nuevo Méjico que delinque en las comunas 4 y 5 de Medellín.

De acuerdo con la denuncia formulada por la madre de familia, en varias oportunidades su hijo fue presionado para que distribuyera drogas en el centro educativo donde estudiaba o para que les guardara armas a los miembros de la estructura criminal. El menor se rehusó y los presuntos delincuentes lo amenazaron con matar a su hermanita.

Los investigadores establecieron también que la citada banda criminal desplazó a otra familia del sector porque no tenía cómo pagar la denominada vacuna.  Antes de desplazarla, varios sujetos armados ingresaron a la casa de las víctimas por la fuerza y se llevaron un televisor como parte de la supuesta deuda que habían adquirido con la organización.

La madre, el padre y sus tres hijos menores de edad  llegaron semidesnudos a la sede de la Fiscalía a poner la respectiva denuncia porque no se les permitió sacar nada de la vivienda. Una vez desocupado el inmueble, los delincuentes violentaron las cerraduras, dañaron los muebles y la ropa de los desalojados y se robaron los electrodomésticos.

También se supo que otro núcleo familiar debió abandonar el barrio porque no pudo pagar una multa que le impusieron por una discusión que se presentó entre dos niños de diferentes casas. Los tres desplazamientos se registraron entre los años 2015 y 2016.

Arango Gil, de 21 años de edad, no se allanó a los cargos que le imputó un fiscal especializado por los delitos de concierto para delinquir agravado, desplazamiento forzado agravado, extorsión agravada y utilización de menores para la comisión de delitos, también agravada.

El pasado 11 de septiembre durante la captura del procesado, dos miembros de la Gaula de la Policía Nacional fueron atacados por varios residentes del barrio Castilla.  A uno de los uniformados le hurtaron su anillo de matrimonio.

leave a reply