Antioquia cierra el 2017 con 33 excombatientes bachilleres

En la Institución Educativa de Anorí se celebraron los tradicionales grados académicos de fin de año, sin embargo el 2017 marcó la historia de esta ceremonia, ya que en medio de todos los alumnos se encontraba Eisneider de Jesús Caro, un joven de 26 años que junto a más de 1.000 excombatientes en Antioquia, dejó las armas para apostarle a una nueva vida y como él asegura, a un futuro que le permita luchar para alcanzar su sueño de convertirse en un científico. “Como excombatiente es muy importante graduarme en esta etapa del posconflicto, porque durante todos los años que estuve en guerra no tuve la oportunidad de coger un libro y estudiar a fondo, y ahora en esta nueva etapa pienso profesionalizarme en lo que me gusta , la química y así tener expectativas de muchas más cosas”.

Como Eisneider, el 2017 deja en Antioquia 33 excombatientes bachilleres, otros vienen cursando diferentes ciclos de formación en los cinco Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación ubicados en el departamento. Como lo hace Andrés Posada, quien vive en el ETCR “La Plancha” del municipio de Anorí y quien junto a 90 excombatientes completan su primaria, esa que debieron suspender años atrás, pero que hoy retoman, porque la vida les devuelve la oportunidad de emprender sus anhelos profesionales. “Esto nos hace cambiar la imagen como persona, la educación es una batalla más que se logra y perfecciona a cada ser humano en su vivir. Pase a séptimo y espero sacar el bachillerato muy pronto”, sin embargo, dice Andrés que su mayor motivación es su madre, a quien planea visitar en estas navidades y junto a sus hermanas mostrarles el certificado que demuestra que su esfuerzo está teniendo sus frutos, porque más vale tarde que nunca para terminar los estudios que siendo muy joven dejó y hoy inicia con esperanza e ilusión. “Será muy importante porque cuando le muestre el certificado a mi madre, no me lo va creer, ella siempre me pregunta: ¿usted qué hace? y yo le digo, estoy estudiando, y siempre me dice que quiere ver. Entonces la idea es encontrarme con ella y mis hermanas, presentarles lo que he hecho y he logrado hasta el momento”.

En el ETCR de la plancha permanecen concentrados alrededor de 140 exguerrilleros, agrega Marco Tulio Nuñez, Enlace Local de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, quien viene acompañando este proceso educativo. Este es el motor de transformación para sus vidas, la educación es la única forma de abrir caminos y abrir puertas, estos muchachos recién certificados tal vez tendrán un mundo de oportunidades, entonces desde aquí empieza el cambio y lo que necesita el país”.